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Análisis comparativos en un proyecto de inversión

(19 de Septiembre, 2016) - El precio inicial en una decisión que involucra la compra de un bien o servicio, lejos de ser el factor decisivo, es uno de varios puntos a tomar en cuenta.

Cuando una empresa desea invertir en nuevas tecnologías para obtener funcionalidad que le apoyará en la expansión de su negocio, se topa con muchas ofertas que en algunas ocasiones no muestran de inicio todo el compromiso que conlleva una inversión de tal envergadura. Para lograr aterrizar el impacto de este tipo de decisión en una empresa, la compararemos a la compra de un activo fijo como lo es la de una propiedad, para poder así dimensionar el alcance que puede llegar a tener la inversión de una nueva tecnología o el costo de oportunidad de no tenerla.

Utilicemos el ejemplo de dos empresas Aceleradores Comercial y Decisiones Futura SA que por expansión necesitan invertir en una propiedad para construir un CEDIS. Esta inversión es reflejo del crecimiento que la empresa ha tenido y que tiene planes para expandir su operación. 

En la búsqueda para encontrar el terreno correcto y construir dicho almacén, para la empresa Aceleradores Comercial existieron una serie de factores que convencieron al comprador que ésa era la propiedad correcta; tal vez la zona, el tamaño, el precio o los planes de financiamiento influyeron en la toma de su decisión.

Ante este panorama, y tomando en cuenta que la adquisición de bienes raíces requiere de esfuerzos e inversiones grandes, es importante que se considere que previo a la compra, la obtención de las escrituras, remodelaciones y adecuaciones conllevan un costo extra al precio de la propiedad. En los años posteriores, el comprador Aceleradores tuvo que invertir casi el 30% del valor de su almacén en gastos de ampliación y una rampa en su calle para tener un acceso a vías rápidas, e invirtió en seguridad, puesto que la zona no era segura y sus empleados corrían riesgos al moverse fuera de la propiedad. Notó tiempo después que los pagos del impuesto predial eran muy elevados, y que la zona que inicialmente era industrial estaba rodeándose de complejos habitacionales que entorpecían mucho el tráfico. Terminó por convencerse de que esos gastos extra habían sido la consecuencia de una decisión hecha sin un análisis a profundidad.

La empresa Decisiones Futura SA optó por realizar un análisis costo-beneficio-riesgo, evaluando una propiedad A en la zona que quería, y una propiedad B que en precio estaba más elevada pero su ubicación era la deseada en términos de logística por tener accesos a la carretera internacional, aunque estaba más retirada. Al toparse con esta disyuntiva, y teniendo opciones viables en ambos casos, la lógica señalaba que había que elegir la opción que ofrecía precio y ubicación, pero el director de la empresa, siendo cauteloso, decidió realizar una evaluación que considerara una proyección a largo plazo donde la amortización de la propiedad y los pagos de predial fueran considerados en la inversión total.

La decisión final determinó que la elección óptima era la opción B, pues el análisis arrojó que a pesar de que el precio de la opción B era más elevado, la opción A tenía parte del terreno en un municipio que pagaba un predial considerablemente más alto y que en épocas de lluvia tendía a inundaciones, por lo que requería de una adecuación a desnivel para que no se metiera el agua.  El análisis costo-beneficio-riesgo realizado por Decisiones Futura SA mostró que su lógica inicial estaba errada, y que de haber elegido basado solamente en el precio y la ubicación hubiera tenido un costo total sumamente elevado a largo plazo, impactando desfavorecedoramente las finanzas de la empresa en un mediano plazo inmediato y afectando considerablemente los intereses y crecimiento de la compañía.

Ante el reconocimiento de un problema y su búsqueda por la solución, naturalmente somos llevados a un proceso de evaluación de alternativas donde los factores que determinan cuál de todas es más viable, se ordenan según lo que el criterio y la necesidad presente indique mayor valor. Para algunos es el costo, para otros el beneficio, y para otros los riesgos que pudieran estar presentes a un corto, mediano o largo plazo, pero siempre es importante considerar que la toma de decisión no solo afecta el aquí y el ahora.

Por falta de análisis, una mala decisión impacta en empresas que terminan siendo compradas por su competencia, o presentan una gran devaluación en el precio de sus acciones al no realizar un análisis previo a una toma de decisión tan importante. No obstante, existen modelos que apoyan a estas organizaciones a realizar un análisis completo donde la relación de los costos y sus beneficios contra los riesgos que se corren en un lapso de tiempo previo y posterior al proyecto de inversión podrá proyectar la alternativa más efectiva.

Correr riesgos sin medición alguna al evaluar un sistema que impactará directamente la operación y administración de su negocio puede traer consecuencias catastróficas como perder la empresa o que el valor de su inversión se diluya, pero una decisión previamente evaluada que considere riesgos y decisiones que traerán consigo beneficios económicos a largo plazo, puede marcar el inicio de un futuro fructífero para su negocio.

Aquí puede obtener la guía práctica paso a paso para realizar un análisis costo-beneficio-riesgo para su siguiente proyecto de sistematización.

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